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POLÍTICA

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Cada vez que llega época de elecciones se pone de moda el término, de forma que colectivamente se identifica este término como el ejercicio de participar en contiendas electorales, sea como elector o como candidato.

También está en el colectivo imaginario – y no muy lejos de la realidad- que cuando se habla de política automáticamente se asocia con CVY. Es como imaginarse a unas personas cruzando por un lodo terriblemente fangoso en el que la peor parte la llevan los ciudadanos de a pie, quienes en mi escena imaginaria no cuentan con ninguna protección ni ayuda para salir de él, a diferencia de otras personas que deciden realizar una fiesta sobre el mismo terreno fangoso, como una especie de lucha de lodo entre atractivos personajes, durante un tiempo en el cual van a recibir una asignación económica para disfrutar del espectáculo, sin tener en cuenta que todo se lo pagan los que tratan de pasar primero con sus pies totalmente descalzos.   Al pensar en esta escena veo por qué la solución o el alivio al problema de la corrupción del sector público está precisamente en quienes cruzan descalzos que justamente por ello tienen más chance de salir que quienes se quedan ahí disfrutando de la “fiesta”.   El que lo entendió, lo entendió, como dice el querido comediante Suso El Paspi.

A pesar de la patética escena descrita líneas arriba, hoy no voy a gastar más espacio quejándome de esos problemas, no. Hoy quiero motivarles a usar sus herramientas contra el flagelo de los “malos gobernantes”.  Para empezar, tenemos que reconocer todos, tanto electores como candidatos, que los segundos son solo líderes, y que lo son únicamente porque tienen seguidores.  Un seguidor a su vez, dentro del plano ideal del proceso, es una persona que imita o intenta imitar a su líder con el fin de lograr el éxito. El gran problema se presenta cuando el “líder” no lo es realmente porque quiera el bien para la colectividad más que su bien propio, sino que lo es como parte de una agenda privada, un cronograma muy personal en el que observa la gran oportunidad de divertirse y ganar en la fiesta del lodazal.  Así es cuando resulta que un gobierno es evaluado altamente eficiente por su juicio al ejecutar su presupuesto pero muy ineficiente en traducir ese ejercicio en un bienestar colectivo.

Y ¿cómo contrarrestar este problema?. Seguramente hay muchísimas formas de hacerlo, en algunas partes del mundo se hace aplicando severos castigos e inclusive la pena de muerte para quienes sean descubiertos haciendo lo indebido con los recursos públicos. Por nuestra parte tenemos la participación, las redes sociales, los modelos de control social. La primera gran herramienta es EL VOTO, el cual es secreto. Sin embargo hoy día es tan difícil que coincidamos en las reuniones copiosas de siempre porque se percibe un cansancio de la gente, lo cual se lo produce el resultado de casi 30 años en ejercicio de la constitución política de 1991.  Pero así como una persona va aprendiendo con la edad, así mis amigos, puedo asegurar, por lo que observo, que la sociedad también crece y se reinventa.  Así que los invito a buscar en redes sociales, proponer foros, debates, tener bien identificadas sus necesidades sociales y hacer su propio análisis de quien puede ser la persona que represente los valores que usted quiere imitar para obtener el éxito. Además, es hora de participar proponiendo, haciendo seguimiento y exigiendo colectivamente lo que al colectivo conviene.  No esperemos que el líder lo haga todo, pues sin seguidores difícilmente podrá solucionar los problemas ya que la cantidad de ocupaciones que suelen tener le hace imposible tener en cuenta todas las actividades que esperamos nos beneficien. Además tenga en cuenta que nadie puede comprar su voto. En tiempos difíciles y para esa gente tramposa que aspira ganar su simpatía y voto con dinero y cualquier tipo de ayuda, deles de su misma medicina, reciba todo lo que pueda porque finalmente eso sale de su propio bolsillo, mi querido elector; ya que es cierto que al ejecutar la función pública a “nivel mundial” se usan técnicas que van desde usar precios muy altos respecto de la media del mercado hasta contratar y liquidar actividades que nunca se hacen porque en realidad no son necesarias o simplemente no se les da la gana de hacerlas y… nadie se da cuenta de la falta.  Y como no revisamos, ni participamos, tenemos que lo  recaudado en impuestos nunca alcanza y hay que volver a subir impuestos para alimentar la macabra empresa del mal gobierno. Concluyendo: si quiere vivir donde haya un buen gobierno lea, analice, busque información, participe, decida libremente y VOTE por el que usted crea le garantiza el respeto a su propia participación.

Por:

NADIA ESCOBAR

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@ NadiaEscobarOnLine

  • Mamá, abogada, conciliadora en derecho,
  • Asesora inmobiliaria.
  • Promotora de participación ciudadana y control social.
  • Miembro activo de diferentes asociaciones del Municipio de Tame
  • Consejera Territorial de Planeación del Municipio de Tame