Bogotá, 14 de julio de 2026. Las inundaciones que afectan a los departamentos de Casanare y Arauca ya generan una situación crítica para el sector arrocero de la región, de acuerdo con el primer balance de daños dado a conocer por la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz).
Según el reporte, elaborado con el apoyo de imágenes satelitales interpretadas por técnicos de la Federación y con información recopilada por los Comités de Arroceros de Aguazul y Yopal, cerca de 13.000 hectáreas de arroz resultaron inundadas. Los cultivos, que se encontraban en fases de floración y maduración, quedaron en riesgo de sufrir daños parciales o totales, una condición que solo podrá confirmarse en su totalidad una vez comience la cosecha, prevista para la primera semana de agosto.
Vías y corredores estratégicos, también afectados
El exceso de agua no solo comprometió los cultivos, sino que también deterioró e interrumpió vías, puentes y corredores clave para la actividad agrícola de la región. Entre los puntos con mayor afectación se encuentran la vía Casanare-Boyacá (ruta a Pajarito), que presenta interrupciones que dificultan el suministro de insumos y la salida de carga hacia centros de abasto nacionales; el corredor conocido como “La Novia”, que incomunica comercialmente a Arauca por pérdidas de banca y afectaciones estructurales; y los accesos a los municipios de Trinidad y San Luis de Palenque, considerados intransitables, lo que impediría el ingreso de maquinaria para la recolección y la posterior salida de la cosecha.
Clasificación del impacto por zonas
Con base en la evaluación de los Comités de Arroceros, Fedearroz estableció tres niveles de afectación:
- Mayor impacto (crítico): Nunchía, San Luis de Palenque, Pore, Trinidad y Paz de Ariporo, además de Tame (Arauca), donde se registra inundación severa de lotes arroceros y ganaderos, así como colapso de caminos vecinales y accesos principales.
- Impacto intermedio (moderado): Hato Corozal y Orocué, con afectaciones focalizadas en lotes y veredas ribereñas, y tránsito restringido en rutas secundarias.
- Menor impacto (estabilidad): Yopal, Aguazul, Maní y Monterrey, con menor afectación operativa y productiva, aunque también reportan crecientes en vías veredales y efectos indirectos por los bloqueos en rutas nacionales.
Llamado a las autoridades
Fedearroz advirtió que la situación, sumada a la caída de los precios del arroz durante los últimos dos años y al incremento en los costos de insumos —particularmente fertilizantes—, configura una de las crisis estructurales más graves para el sector en la región.
Por esta razón, la Federación hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio de Transporte, al Instituto Nacional de Vías (INVÍAS), a la Gobernación de Casanare, a las alcaldías municipales y a la industria molinera, para que se articulen acciones que permitan recuperar la conectividad vial, atender a los productores afectados y proteger la producción arrocera de la región. En particular, se insistió en la necesidad de reforzar los puentes sobre los ríos Cravo Sur, Pauto, Tocaría y San Salvador, actualmente impactados por la fuerza de las aguas.
Fedearroz también solicitó la adopción de medidas estructurales de alivio que sean suficientes, oportunas y lleguen efectivamente a los productores afectados.