Bogotá, 26 de junio de 2026 — El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, fijó este jueves un plazo de un mes a los grupos armados ilegales para someterse a la justicia, dejando en claro que su gobierno romperá con la política de “paz total” impulsada por el presidente saliente, Gustavo Petro, al descartar nuevas negociaciones y cualquier tipo de concesión a las organizaciones criminales.
Las declaraciones fueron emitidas durante el acto en el que recibió su credencial como presidente electo, al expresar: “A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: disponen de un mes para entrar en razón y organizar su sometimiento al Estado de Derecho. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin”.
El mandatario electo también arremetió contra la política de seguridad del gobierno saliente, señalando que existió una “connivencia” con estructuras criminales, lo que calificó como “vergonzoso”.
El Consejo Nacional Electoral entregó a De la Espriella la credencial que lo acredita como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, luego de imponerse en la segunda vuelta electoral del domingo pasado al senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico. De la Espriella obtuvo 12,9 millones de votos, equivalentes al 49,66 por ciento, frente a los cerca de 12,7 millones de sufragios alcanzados por su contrincante.
Durante su discurso, el presidente electo sostuvo que recibirá un país con profundas dificultades institucionales y económicas, aunque insistió en que gobernará para todos los ciudadanos, incluidos quienes no votaron por él.
La política de “paz total”, propuesta bandera del presidente Petro, atraviesa una profunda crisis a mes y medio del fin de su mandato, ante el fracaso de los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la proliferación de grupos armados que han incrementado los índices de violencia en el país.
De la Espriella asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto, en medio de un escenario marcado por el recrudecimiento de la violencia, el fortalecimiento de las estructuras criminales y los cuestionamientos a la estrategia de seguridad del gobierno de Petro.