Lo que prometía ser un trayecto cotidiano para familias, trabajadores y viajeros se convirtió en una trágica pesadilla que enluta hoy a toda la subregión de Urabá. Alrededor de la 1:00 de la tarde de este miércoles 7 de octubre, las carreteras de la zona presenciaron una escena desgarradora a la altura del kilómetro 19 de la ruta que conecta a Necoclí con San Juan de Urabá, específicamente en el sector de Pajón, muy cerca del corregimiento de El Mellito y del puente Mulatos. Una miniván de servicio público adscrita a la empresa Coointur, que cubría el recorrido habitual entre Montería y Apartadó llevando consigo los sueños y destinos de sus pasajeros, impactó violentamente de frente contra un furgón de carga. La fuerza extrema de la colisión destrozó casi en su totalidad el vehículo de pasajeros, dejando entre los fierros retorcidos un desolador panorama que conmocionó de inmediato a los pobladores y transeúntes de la zona.

La angustia y el desespero apoderaron al sector mientras organismos de socorro y unidades de la Policía de Carreteras acudían ágilmente al lugar para auxiliar a las víctimas e intentar arrebatar vidas a la tragedia. Pese al valiente despliegue de los rescatistas, en el mismo sitio del siniestro se confirmó el lamentable deceso de cuatro personas, entre ellas Jorge Luis Padilla Pineda, de 44 años, quien conducía el vehículo intermunicipal; Máxima del Socorro Valdés Arteaga, apreciada habitante del municipio de Apartadó; Jhon Fredy Arcila y Sandra Milena Yara Castro. Paralelamente, siete personas con diversas lesiones fueron rescatadas y remitidas a centros asistenciales de Necoclí para recibir atención médica de urgencia, entre las cuales figura el docente de Chigorodó Luis Omar Palomeque, evaluándose el traslado de los pacientes de mayor gravedad a hospitales especializados en Apartadó.
La Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional adelantó la inspección técnica de la escena e inició las investigaciones para determinar las causas exactas del trágico accidente. En el entorno social y entre los conductores habituales de la arteria vial han tomado fuerza dos hipótesis principales: por un lado, el grave deterioro de la calzada y la proliferación de baches profundos en el tramo Pajón–Mulatos, que habrían forzado a uno de los automotores a realizar una maniobra evasiva intempestiva; y por otro, una posible falla mecánica que impidió el control del vehículo. Aunque ninguna de estas versiones ha sido ratificada por el dictamen técnico de las autoridades, el doloroso episodio ha despertado una profunda reflexión en la comunidad sobre la urgencia de garantizar vías seguras y prevenir nuevas tragedias sobre las carreteras de la región.